Bienvenidos !!

Sean todos y cada uno bienvenidos en El Mundo de Lapislázuli, lugar donde se encuentra el Templo / Palacio Sagrado de la Diosa Kwan Yin.
En este lugar humildemente busco honrar a la Madre Amorosa, que con su presencia y asistencia continua a toda la humanidad a través de su valioso y maravilloso servicio nos presta a diario desde su hermoso corazón con la llama violeta. Tratare a través de este blog dar a conocer su historia, así también como su valiosa, incansable y amorosa ayuda a todos los seres que acuden a ella.
Los invito entonces a que se animen a adentrarse en la experiencia de conocerla y atraerla a sus vidas.

Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum....
canta infinitamente sin cesar mi corazón...
Namaste

22 de febrero de 2010

Liberación del Pasado a través del Perdón


Si elegimos vivir en el pasado debemos saber que es elegir morir al presente, nos estaremos perdiendo el ahora mientras estamos en el ayer. Comprendamos que el pasado ata, atrapa y mata. Mientras el presente libera, crea y da vida. Para permitirnos vivir favorablemente y felices solo lo podemos realizar el tiempo del ahora.

El pasado es ese recuerdo doloroso, el sentimiento que se convirtió en resentimiento, la experiencia dolorosa que llamamos culpa. Es el amor que se transformó en odio, la sensibilidad que se vuelve sensiblería. Son todas esas experiencias de dolor, miedo, culpa, insatisfacción y tristeza, la pesada carga que a veces elegimos llevar con nosotros, el equipaje que no nos permite vivir sino sobrevivir a duras penas.
Solo podemos acceder al presente cuando perdonamos, nos perdonamos y perdonamos a los demás. “Perdón”, es una palabra mágica y sanadora. Comprendamos que perdonar no es aceptar los hechos ocurridos, no es olvidar y tampoco es negar lo que nos pasó. El perdón no justifica pero tampoco juzga, y tiene la capacidad de liberarnos del pasado y de ponernos en el tiempo presente.
El ahora, es el tiempo Divino. Es el momento único y extraordinario donde se hallan todas las posibilidades de cambio y transformación; en el cual comprendemos y no solo entendemos, aceptamos pero no nos resignamos, aprendemos para crecer y no para sufrir. Dejamos de ser víctima y nos convertimos en aprendiz.
Recuperando de esa manera el poder que alguna vez en ese pasado, lo habías extraviado. El poder de dirigir, determinar y direccionar tu vida. También el poder de amar, comprender y aprender. Para construir un futuro a partir del presente.
El perdón no interroga, no tiene preguntas del pasado, porque ese pasado ya no existe. No importa lo sucedido porque ya sucedió, pero recuerda si es importante lo que hagas en el presente porque eso determinará tu futuro. No aceptes convertirte en victima de otras víctimas, ni en representante de dramas de dolor, amargura y sufrimiento. Crea tu propio destino, siendo tú el creador, el conductor y el observador.
Abre tu corazón al perdón, libérate de toda esa carga innecesaria que te esta pesando y no te deja avanzar. Perdona desde la comprensión amorosa, pero no para que cambies a los que te dañaron o justifiques los hechos ocurridos. Perdona para que puedas ser feliz y recuperes la paz perdida. Comprende que detrás de todo hecho por más doloroso y adverso que sucede, siempre existe un significado profundo.
Comienza perdonándote a ti mismo, para de esta manera recuperar tu integridad y tu inocencia.
Libérate del miedo, del dolor y de la culpa. Sintiendo que todos tenemos el derecho de equivocarnos alguna vez, pero que también disponemos de la obligación de aprender para no repetir la experiencia dolorosa.
También perdona a los demás, mirando en cada agresor a una víctima de su pasado y en cada hecho de dolor una enseñanza que aprender. No permitas que te conviertan en víctima de otras víctimas y en victimario de los demás.
Aprende a aceptar los hechos que te ocurrieron, no como una resignación sino como una actitud transformadora para el cambio. Convirtiendo ese odio y resentimiento en comprensión amorosa, la culpa en aprendizaje y el miedo en coraje.
Atrévete a despertar de la pesadilla tenebrosa del pasado a la vida cálida en el presente que te espera.
Perdón, perdonarnos y perdonar. Alguien nos había ya enseñado hace mucho tiempo lo mismo cuando dijo: "Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen…". Ahora este es el momento de aprender, porque ya no hay más tiempo que perder.
El perdón brota únicamente del ofendido y solamente produce la reconciliación cuando se lo concede honestamente y se pide sinceramente.
El perdón es la condición superior de la memoria, porque es olvidar a pesar de recordar.
Para un observador atento, el perdón es un verdadero regalo que se proporciona primero a si mismo el que perdona, y que toca a la otra persona como un don, una gracia, un obsequio, una elevación que sana y a la vez potencia el vínculo interpersonal dañado.

Elévate y Libérate del Pasado a través del Poder del Perdón…

(Desconozco el Autor)

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