Bienvenidos !!

Sean todos y cada uno bienvenidos en El Mundo de Lapislázuli, lugar donde se encuentra el Templo / Palacio Sagrado de la Diosa Kwan Yin.
En este lugar humildemente busco honrar a la Madre Amorosa, que con su presencia y asistencia continua a toda la humanidad a través de su valioso y maravilloso servicio nos presta a diario desde su hermoso corazón con la llama violeta. Tratare a través de este blog dar a conocer su historia, así también como su valiosa, incansable y amorosa ayuda a todos los seres que acuden a ella.
Los invito entonces a que se animen a adentrarse en la experiencia de conocerla y atraerla a sus vidas.

Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum, Om Mani Padme Hum....
canta infinitamente sin cesar mi corazón...
Namaste

27 de septiembre de 2009

¿Qué es el Perdón?


¿Qué es realmente el perdón? ¿Nos lamentamos por algo que hicimos? ¿Lastimamos a alguien? Nosotros queremos pedir perdón. O quizás el perdón es la expresión que penetró muy fuerte en nuestra cultura, tanto que usamos la palabra “perdón” muchas veces al día y en situaciones distintas.

Perdonar no es justificar ni liberar al otro de culpa y cargo. Perdonar significa liberarse de todos esos sentimientos o emociones negativas que nos perjudican. Perdonar es la acción de transmutar todos esos sentimientos o emociones negativas que tenemos hacia alguien, que “nos dañó o perjudicó”, en sentimientos de Amor.

El Perdón es la Ley del Amor. Perdonar significa sentirnos perfectos hijos de Dios y adquirir la capacidad de ver en cada ser humano, a la Divinidad. El Perdón es una expansión de la conciencia. Si el Perdón es la evolución y madurez del alma, entonces el Rencor es la inmadurez del alma.

Perdonar no es fácil, pero nada es imposible y Perdonar es “dar cuando uno todavía está lastimado y sangrando por dentro”.

Enfrentar los sentimientos heridos, ayuda mucho a nuestro crecimiento, psicológico-emocional y espiritual.

El perdón es la paz que se aprende a sentir cuando, golpeados o heridos, renunciamos al derecho de enojarnos. El perdón es una opción.

El perdón es para nosotros y no para el autor del insulto; se refiere a nuestra cura y no a la persona que nos hizo sufrir; ayuda a tener el mando en tus sentimientos; mejora tu salud física y mental.

Todos y cada uno de nosotros podemos aprender a perdonar.

El perdón es olvidarse que algo doloroso pasó; es disculpar un mal comportamiento; no necesita ser una experiencia religiosa o sobrenatural.

El perdón no es negar o minimizar el sufrimiento; no significa reconciliarse con el autor de la ofensa; es recuperar nuestro poder.

Perdonar es simplemente elegir ignorar, sin sufrir...

Significados de la palabra Perdón
Perdón:
• Palabra para disculparse por algo que se hizo, expresa pena por algo que podría lastimar a otro.
• Referencia educada a alguien para llamar su atención a fin de preguntarle algo o para corregir palabras, etc.
• Referencia educada para solicitar que se repitan dichos (que no se escuchó o que no se entendió).
• Tendencia a perdonar, a renunciar, a evitar tensiones y críticas sobre algo por consideración o nobleza.

Perdonar: Disculpar o renunciar a un castigo que se merece por una mala acción o una venganza.

Reconciliación: Compensar al amigo al que se dañó; sólo se puede lograr tras resolver los problemas existentes.

El mejor regalo que uno puede dar es el Perdón, ya que el perdonar es muy importante si tú quieres vivir una vida extraordinaria. Sino vivirás como una persona atrapada en sus culpas, pesares y rencores, queriendo poder perdonar pero al “no poder”, están luchando consigo mismo, y pasa porque sus expectativas son equivocadas acerca del perdón.

Es cierto que la vida no es justa, que hay gente que lastima, que te han hecho daño y que no merecen tú perdón. Pero, ¿Será eso lo que Dios quiere para tu vida? ¿Será que el quiere que vivas amargado?

El rencor no es un sentimiento agradable. Cada vez que piensas en la persona o en la circunstancia que lo provocó, vuelves a experimentar todas esas sensaciones desagradables como: ira, impotencia, frustración, dolor, ansiedad… todo eso es basura toxica que te causa estragos físicos en tu salud y emocional en tu mente.

Pero si Dios no quiere que vivas amargado, ¿Qué hago con esas heridas? ¿Cómo saco este rencor? ¿Cómo perdono?

Para eso es importante entender lo que es el perdón, y lo que no es. Veamos:

1. No es un asunto de emociones. No tenemos que esperar sentir alguna simpatía por el ofensor, para poder perdonarle.
2. No es excusar. No significa aprobar lo que hizo esa persona. No necesitamos estar de acuerdo con el ofensor ni tenemos que buscar excusas por su comportamiento.
3. No significa confiar nuevamente en el ofensor. Esto es particularmente importante cuando el ofensor no se arrepiente (y esto es muy frecuentemente el caso). El perdón, en este caso, no significa que la relación personal sea restaurada. La relación es restaurada solamente cuando el ofensor se arrepiente sinceramente, pide perdón y hace restitución. Mientras no sucede esto, no hay razón para confiar en él, ni mucho menos tener una relación amistosa con él.
4. No es olvidar. Algunos piensan que no han perdonado realmente porque siguen sintiéndose heridos y no pueden olvidar la ofensa. El “olvidar” de Dios significa que El ya no recordará estos pecados “en contra de nosotros”, o sea, ya no los utilizará para acusarnos.
5. Perdonar es una decisión. Es un asunto “legal”. Perdonar significa “soltar” o “condonar una deuda”.
6. Perdonar es un proceso. Nunca es bueno presionar a alguien: “Perdona no más” – esto lleva solamente a un perdón muy superficial.

En algunos casos tendremos que perdonar muchas veces; cada vez que la herida surge nuevamente en nuestros recuerdos.

El perdonar es algo que haces por ti mismo, no por la persona que te hirió. Cuando perdonas te liberas a ti mismo de poder volar, vivir a plenitud y con salud de mente, cuerpo y espíritu.

Recuerden: “Nadie puede dar aquello que no tiene y nadie debe recibir aquello que no quiere”. Tú no puedes permitir que las personas te hieran. Las personas no te pueden dañar si tú no les das el permiso. Dile adiós a tus rencores y comienza a vivir la vida extraordinaria.

(Desconozco el Autor)

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